“Cuando no me preguntan qué es el tiempo, lo sé; cuando me lo preguntan, no lo sé”. - Frase célebre de San Agustín que plasma la naturaleza profunda y paradójica del tiempo.

The Persistence of Memory by Dalí
El tiempo existe, pero es relativo, el tiempo es afectado por nuestra percepción, pero nuestra memoria no es tan buena como pensamos ya que en ocasiones
confunde cosas que vivimos con cosas que imaginamos, el presente se vive 80 milisegundos en el pasado ya que nuestro cerebro tarda 80 milisegundos en ensamblar una experiencia consciente después de percibir una señal, el tiempo es un profundo misterio difícil de comprender. Como dijera Borges: ”El tiempo es un río que me arrebata, pero yo soy el río”.
Algunos de estos conceptos fueron explorados en el 2011 en la conferencia FQXi (An international and inter-disciplinary meeting investigating the Nature of Time) en Copenhague, donde participaron algunas de las mentes más brillantes de la ciencia moderna.
En el mundo de los negocios, el tiempo pierde un grado de relativismo y se concreta en la medición de períodos determinados a la luz del cumplimiento de metas. Los trimestres, años, presupuestos y objetivos, hacen que el tiempo sea fácil de entender para grupos heterogéneos de personas con diversos intereses, y en el cumplimiento de las metas, evaluar si el tiempo fue productivo o improductivo. La alineación de tiempo, espacio y rumbo, logra establecer un mecanismo humano orientado al logro que podríamos darle el nombre de “empresa”. Del latín inprehensa, significa toma o conquista; representa una acción esforzada y conjunta.
A diferencia de la mayoría de los puestos de la empresa que tienen claro el rumbo y el período de tiempo en el que deben de moverse, el Director General vive en una dualidad constante. Tiene que asegurarse de que se logren las metas mes a mes, pero también tiene que cuestionar el negocio permanentemente para construir nuevas capacidades para sortear con éxito el futuro, donde probablemente lo que se hace “en el hoy” ya no servirá para lograr resultados. El Director que se preocupa solo por el presente es eficaz por un tiempo limitado y deja de ser relevante, el Director que se preocupa solo por el futuro no concreta su obra por falta de realismo. Es una labor de construir y destruir permanentemente, de evolucionar, de establecer los fines correctos y los medios para lograrlos, de dar claridad en el rumbo, de inspirar personas, de ganar batallas y dar confianza, de ser humilde y magnánimo, de manejar el presente y el futuro al mismo tiempo.
En la edición de Enero del 2011 de Harvard Business Review, Vijay Govindarajan enfatiza esta complejidad y la importancia que tiene para la permanencia de la empresa, el que el Director se mueva en diferentes tiempos simultáneamente: “Consider a few of the great innovation stories of the past decade: Google, Netflix, and Skype. Now ask yourself, why wasn’t Google created by Microsoft? Netflix by Blockbuster? Skype by AT&T?”
Y propone un sencillo esquema de “3 cajas” para definir el rol que debe tener el Director General en la empresa:
“Box 1: Manage the Present,” “Box 2: Selectively Forget the Past,” and “Box 3: Create the Future.” “For companies to endure, they must get the forces of preservation (box 1), destruction (box 2), and creation (box 3) in the right balance. Striking that balance is the CEO’s most important task, but most companies overwhelmingly favor box 1.”
En la soledad de su mente, entendiendo muchas variables simultáneamente, desechando la paja, viendo el bosque, pero también los árboles más importantes, dirigiendo personas que tienen sentimientos, inquietudes y dudas del presente y del futuro, empujando resultados de corto plazo, logrando metas, tomando decisiones difíciles con poca información, tomando riesgos, y buscando encontrar nuevos caminos no tan claros antes que otros, el Director General es para la empresa el motor responsable de lograr los objetivos correctos en el tiempo correcto, tomando decisiones acertadas en el presente y construyendo permanentemente un mejor futuro para todos.
Es el Director General quien determina la velocidad de la organización, distinguiendo velocidad de rapidez, que se utiliza en el lenguaje cotidiano de manera indistinta. En física se hace una distinción entre ellas, la diferencia es que la velocidad es una rapidez en una dirección determinada. La rapidez describe qué tan rápido se desplaza un objeto; la velocidad nos dice que tan rápido lo hace y en que dirección, y sin perder de vista que se debe de evaluar desde la perspectiva del presente y el futuro al mismo tiempo.
¿Complejo asunto?





